Comprar un negocio en traspaso puede ser una muy buena idea porque requiere de una inversión reducida, se pone en marcha más rápido y se conocen los datos previamente. Ofrece algo más de certidumbre que simplemente lanzarse a abrir uno nuevo y permite establecer previamente si una estrategia nuestra podrá sacar adelante lo que otro empresario, por muy diversas causas, no siempre achacarles al modelo de negocio, no pudo.

Al tomar la decisión de montar un negocio cara al público uno cuida cada detalle , se trabaja en la idea con mimo y dedicación para alcanzar el noble objetivo de dar lo mejor a los clientes en términos de servicio, calidad y precio.

Si hablamos de una franquicia todavía hay más trabajo detrás puesto que a lo anterior se suman años de expertise y un equipo trabajando cada día en mejorar el modelo de negocio.

No obstante, las cosas no siempre salen como deseamos y hay tantos motivos como tipos de persona para ello: discusiones entre los socios, falta de tiempo de dedicación , una mala ubicación, costes descontrolados, etcétera.

El caso es que, por mucho que valoremos en ASESOR FRANQUICIA la perseverancia en los negocios, también hay que saber cuándo replegarse a los cuarteles de invierno y dejar, si acaso, a otros que puedan tomar el negocio con ánimos más renovados y estrategias que puedan ser más productivas.

Ventajas de comprar un negocio en traspaso

Poniéndonos ahora en el lado del emprendedor no es en absoluto descartable barajar la oportunidad de adquirir un negocio en funcionamiento y que se traspasa. En ASESOR FRANQUICIA hemos recopilado algunas de las ventajas que tiene y que hemos podido comprobar a lo largo de años en el mercado del Retail:

1.- Inversión considerablemente más reducida.

Ya hemos tratado en este blog los criterios para determinar el precio de traspasar una franquicia o un negocio. Estos criterios también nos ayudarán en una negociación para adquirir una empresa en esta situación.

Además, podremos ahorrarnos el IVA si estamos adquiriendo la totalidad de los activos de la compañía.

2.- Plazos de puesta en marcha mucho más cortos.

Uno se evita todos los tediosos trámites (y costes) que generalmente suponen la apertura de un establecimiento nuevo. Licencias, obras, retrasos, quebraderos de cabeza, desviaciones sobre el presupuesto pactado… y lo peor de todo, estar pagando el alquiler cuando todavía no hemos llegado a abrir al público.

3.- Conocimiento del comportamiento del negocio que se traspasa.

Aunque los datos no sean buenos, en un negocio que se traspasa uno tiene la oportunidad de conocerlos previamente. Sabe qué días de la semana funciona mejor y peor, cuáles son los meses de más movimiento y en los que tal vez convenga cerrar..en definitiva, ha tenido tiempo de definir una estrategia basada en datos reales, ha podido detectar las cotas de mejora y sabe desde el principio lo que hay que hacer para lograr un mayor rendimiento.

4.- Personal ya formado.

Generalmente usted querrá conservar todo o parte del personal que trabajaba en el negocio con el propietario anterior. Personal que ya conoce bien a la clientela y que será más estable y profesional que uno totalmente nuevo con su rotación inicial y sus periodos de aprendizaje.

En el otro platillo de la balanza se puede pensar en que el negocio en traspaso ya está estigmatizado en el barrio a causa de la supuesta mala gestión anterior , pero le sorprenderá saber los milagros que llegan a hacer un leve lavado de cara del establecimiento y una buena campaña de re-apertura.

Cuando uno monta un negocio en franquicia empieza con toda la ilusión del mundo y no se plantea que pueda llegar a tener el objetivo de traspasarlo. Sin embargo es algo que, desde aquí, recomiendo plantearse para poder prever qué posibilidades de salida se tienen en un futuro y así definir una estrategia.

Factores a tener en cuenta para traspasar la franquicia.

Como digo, dentro de los asuntos a analizar para elegir el negocio correcto donde invertir, uno de los más importantes es comprobar qué vías o posibilidades de salida se tienen para el caso en que llegue el momento en que no tengamos más remedio que abandonar el proyecto.

Los factores a tener en cuenta para este análisis son:

1- Por parte de la Franquicia

¿Qué política tiene la franquicia de cara a una eventual salida?, ojo, algunas franquicias contemplan penalizaciones fuertes en caso de resolución anticipada del contrato (sea por el motivo que sea).

¿Me permite la franquicia la posibilidad de traspasar mi negocio?, ¿bajo qué condiciones?, ¿Tienen un protocolo establecido de compra preferente o derecho de tanteo?, ¿Se comprometen por contrato a asistirme en caso de necesitar vender?

2- Por parte del arrendador del local comercial

¿El contrato de alquiler del local donde voy a poner mi negocio contempla un obligado cumplimiento?, en locales en calle se suele exigir un obligado cumplimiento del contrato de 2 años. Si se resuelve antes por parte del inquilino se suele penalizar con el alquiler de los meses que faltan de contrato.

En centros comerciales este periodo de obligado cumplimiento es aún mayor, por lo que hay que atender bien a ese dato y, en su caso, negociar una posición lo más ventajosa posible. Al fin y al cabo el que arriesga es el inversor.

¿El contrato de arrendamiento me permite el derecho de cesión o traspaso? ¿Bajo qué condiciones?, ¿se reserva el derecho de cobrar un importe en caso de cesión?, ¿Subirá la renta al futuro comprador?

 Motivos para plantearse traspasar un negocio

Cuando se decide traspasar una franquicia o negocio de cualquier tipo, no siempre ha de ser por motivos económicos.

Veamos algunos motivos de los que he sido testigo a lo largo de mi carrera profesional:

  1. No me gusta la actividad.
  2. El negocio es muy esclavo, no me deja tiempo para mi vida personal.
  3. Cambio de domicilio o traslados.
  4. Fallecimiento.
  5. Nuevas oportunidades laborales o de inversión.
  6. Necesidad inminente de liquidez.
  7. Simplemente, me parece una buena oportunidad de sacar más rendimiento por mi dinero si vendo el negocio…

Todos los motivos son igual de aceptables y todos se deben considerar antes de invertir.

Cómo valorar el negocio para el traspaso

Antes de nada decir que la figura del traspaso no se contempla en el ordenamiento jurídico como una modalidad contractual.

El formato que se suele utilizar es el de compra venta de activos. Si bien el término no nos debe llevar a engaño. Realmente no estamos vendiendo los activos físicos, sino los financieros.

Hay dos formas de valorar un negocio para la venta:

La estática: que se basa en el principio, tanto me ha costado montar el negocio, por tanto lo vendo. Este criterio, siendo al que más recurren los vendedores, es el más equivocado. Luego veremos por qué.

La dinámica: este es el más acertado, lógico y justo. También es el que más indice de éxito nos ofrece. Consiste en tomar el valor del beneficio del negocio en un año, beneficio no ventas brutas, y multiplicarlo por (x) número de veces que serán los años en los que el comprador hará sus cálculos para retornar su inversión o ROI de lo invertido.

La X es el objeto de la negociación, yo he cerrado generalmente las operaciones en no más de 5, siendo lo más frecuente entre 3 y 6.

La fórmula de pedir lo que nos ha costado, con independencia de si el negocio da pérdidas o beneficios, es ilógica de cara a un comprador. Supone trasladar el problema a otra persona que no tiene por qué asumirlo por mucho que se considere que se pueden incrementar considerablemente las ventas y/o los beneficios.