" /> ▶ Cómo elegir un BUEN NEGOCIO para emprender.
elegir un buen negocio

Montar un buen negocio es el sueño secreto de casi todo el mundo. Un negocio que tenga éxito y que nos permita vivir como deseamos.

La idea suena tan bien que, seamos honestos, lo más probable es que no sea fácil de alcanzar. Todos conocemos las famosas estadísticas de los negocios que acaban cerrando sus puertas al paso de pocos años. Los motivos de ello son muy variados, si bien, esta en nuestra mano evitar los típicos errores que muchos emprendedores cometen una y otra vez, ello no nos va a garantizar el éxito, pero por lo menos nos situaremos en un escalón superior a la mayoría.

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La idea de negocio. Evita estos errores

Lo primero en lo que se debe pensar es en la idea de negocio. Una buena idea de negocio es la base de todo lo que esta por venir.

Dar con una buena idea de negocio no es fácil porque nunca tendremos un 100% de certeza de que dicha idea va a funcionar, salvo en el caso de las franquicias donde del éxito de la idea se supone que ya se ha comprobado.

Lo mejor de estar en la fase de la idea de negocio es que hay algunos errores que se pueden evitar si uno esta bien formado y/o informado. Evitar estos errores nos ahorrará una gran cantidad de dinero en el futuro.

1.Elegir una idea de negocio que la gente no esta demandando

Este es el mayor error que se puede cometer al elegir una idea de negocio. El objetivo que no se debe perder de vista es que no debes comenzar con un producto o servicio que nadie quiere.

Piensa en esto ¿Por qué comenzar un negocio con una desventaja de este tipo?. No todas las soluciones que todavía no existen en tu país son necesariamente una buena idea de negocio. Y si estas pensando en que vas a lograr «llevar al mercado a tu terreno», olvídate (salvo que tengas mucha pasta para invertir en una publicidad que sobresalga de la saturación que tenemos actualmente).

2.Elegir una idea de negocio que nos viene grande

Los proyectos siempre llevan más tiempo del que pensamos en un inicio. Muchas empresas mueren porque el empresario tuvo que enfrentar un montón de problemas ya que asumió algo demasiado grande, demasiado costoso o demasiado desalentador.

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3. Apostar por una idea de negocio que no destaque en un mercado muy competido y consolidado

Te hago una pregunta ¿Montarías un bar de pinchos en pleno centro de Bilbao?. No parece que el esta ciudad necesite un nuevo bar de pinchos salvo que, o bien seas más barato o bien seas diferente.

4. Elegir una idea de negocio con un cliente objetivo difícil de alcanzar o que se desconoce

Si no se conoce bien a los clientes de nuestra nueva idea de negocio, ¿cómo vamos a resolver sus problemas?, ¿Cómo vamos a llegar a ellos?

Las 5 reglas de oro para elegir un buen negocio

Vamos a analizar ahora, desde un punto de vista personal, cuales son los factores que se han de tener en cuenta para acertar en la elección del negocio que se va a emprender:

1. Que sea algo que te guste mucho hacer

Esta demostrado, si te dedicas a algo que te gusta las probabilidades de éxito se multiplican por 10. Te en cuenta que los potenciales clientes perciben esa pasión y serán más proclives a comprarte.

2. Que el negocio no choque con tu vida

Los negocios suelen demandar mucho tiempo y dinero. Este es el precio que hay que pagar y muchas familias son incompatibles con estas exigencias.

La presión familiar puede ser asfixiante y el sentimiento de culpa no es un buen socio para tu nuevo negocio.

Si quieres emprender pero no tienes tiempo, existen franquicias flexibles que te permiten desarrollarlas a tiempo parcial o sin dejar tu trabajo por cuenta ajena.

3. Mejor si se te da bien

Ya sea porque forma parte de tu trayectoria profesional o porque te gusta tanto el sector que te has formado a fondo en todo lo que hay que saber acerca del mismo, debes tener las suficientes fortalezas y habilidades para desarrollarlo y resolver los posibles problemas que, seguro, surgirán; desde una base de conocimiento u ojo experto.

4. Haz bien los números

Dicen que no hay sueños imposibles pero, curiosamente, no hay sueño barato.

Hay que contemplar todos los posibles costes que se han de afrontar en un negocio y ponerse en un supuesto pesimista en cuanto a las ventas.

Mucha gente se mete en grandes inversiones sin entender bien como funciona el negocio donde se meten a nivel financiero. Digamos que no puedes calcular la rentabilidad de hamburguesería multiplicando sólo el margen que te deja cada hamburguesa por el número de clientes. Hay muchos más gastos como el personal, la luz y el agua, el alquiler, las mermas, los impuestos…

5. Ponte plazos y límites

Con una visión realista, debemos ponernos un límite económico y de tiempo a invertir en el negocio para que no sea una hemorragia imposible de contener.

Lo recomendable es dejarnos un margen de maniobra que nos de algo de oxígeno para cambiar de negocio o volver al mundo laboral.

Un error bastante frecuente a la hora de tomar una decisión de cerrar el negocio es tener en cuenta los costes del pasado que no se pueden recuperar en el momento de la decisión. A estos costes se les llama costes irrecuperables.

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Estos costes ya se han producido y por tanto, tenerlos en cuenta es erróneo porque en la decisión de cesar el negocio sólo se deben considerar los costes y beneficios presentes y futuros, nunca los pasados, que son irrecuperables.

Este mismo error es también muy frecuente cuando se pone el precio de traspaso de un negocio ya que lo que todo el mundo tiene en mente es recuperar el dinero que se puso en su día y ese esquema no es el correcto.

Por ejemplo: imaginemos que hemos invertido 30.000 euros en un negocio y descubrimos que no nos gusta y no somos capaces de sacarlo adelante por lo que, no sólo nos levantamos apesadumbrados cada mañana, sino que perdemos dinero cada día y estamos a punto de perder nuestra familia y la salud a causa del estrés que esta situación nos provoca.

Un buen día recibimos una oferta de 10 mil euros por el negocio y no la aceptamos porque pensamos que vamos a perder 20 mil euros respecto a lo que invertimos.

Si hubiésemos tenido más conocimientos económicos probablemente nos hubiéramos dado cuenta del error: Traspasar el negocio por 10 mil no supone perder 20 mil ¿Por qué?. Los 30 mil euros ya están gastados y son irrecuperables, por lo tanto debemos olvidarnos de ellos y pensar sólo en los beneficios y costes de aceptar el traspaso por 10 mil.

No aceptar el traspaso no te da ningún beneficio, por el contrario, te supone un altísimo coste a nivel económico y personal (perdidas económicas, salud, familia, futuro…).

Aceptar el traspaso te da el beneficio de 10 mil euros más lo que dejas de perder todos los meses más la recuperación de tu vida familiar y tu salud. Además, el coste es cero porque nuestra inversión en el negocio es un coste irrecuperable en el que no debemos basarnos para tomar una decisión.

Seleccionar el personal de tu nuevo negocio: Errores típicos

Muchos, nos quejamos de «lo mal que esta el personal» pero deberíamos muchas veces mirarnos al espejo antes de decir nada. Son muchos los errores que cometemos los empresarios a la hora de elegir al personal que vamos a contratar en nuestras empresas, estos son algunos de los más típicos y graves:

  1. Elegir a personas por la simpatía o por compromisos familiares. En ocasiones no se contrata a una persona porque es más apta para el puesto, sino porque es el cuñado desempleado o porque es una persona de confianza. Esto puede ser un importante error porque de esta forma no se consigue a la persona más adecuada o a “la mejor para el puesto”, y esto incide en el rendimiento de la empresa.
  2. Dedicar poco tiempo a la selección, en ocasiones porque hay urgencia y en otras simplemente porque no se quiere dedicar más. Esto hace que no haya tiempo para entrevistar a las personas en profundidad, a conocer más sobre ellos.
  3. Valorar sólo un aspecto a la hora de elegir a un candidato. Algunos entrevistadores sólo se fijan en la experiencia laboral, en la formación, en ciertas competencias o cualquier otro factor, pero únicamente en ese.
  4. Quererlo todo, tanto que se acaba eligiendo personas sobrecualificadas para un puesto en el que podría encajar mucho mejor una persona con menos formación o experiencia. Por ejemplo, la moda actual de pedir ingles para actividades que no lo requieren en absoluto.
  5. Descartar a personas porque les falta algo que se considera interesante, pero no clave.
  6. No comprobar los antecedentes o referencias, por falta de tiempo o por creer en los candidatos.
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Funciones fundamentales del emprendedor al frente de su negocio.

El empresario será el responsable del buen funcionamiento del negocio en todas sus áreas: personal, producto, instalaciones y gestión. Es además deberá vigilar especialmente el servicio que se da al cliente.

Su misión será liderar con éxito el proyecto, para lo que deberá tener las siguientes aptitudes:

  • Considerar como prioridad la rentabilidad del negocio.
  • Formar y liderar un buen equipo. Motivar, incentivar, formar y cuidar al personal .
  • Cuidar la buena imagen de la marca.
  • Cumplir y exigir el nivel de calidad establecido para el negocio.
  • Organizar y supervisar todo el trabajo dentro del establecimiento.
  • Analizar las desviaciones respecto a los objetivos previstos de ventas, gastos (control de coste de personal y de producto), beneficios… Buscar soluciones y ponerlas en práctica, para corregirlas.
  • Asegurar en todo momento una correcta atención al cliente.
  • Mantener en perfecto estado de limpieza y mantenimiento el área de servicio al cliente.

Para acabar,  te dejo con un poema de Mario Benedetti que describe bien lo de debe ser un emprendedor de cualquier negocio. Yo lo leí por primera vez en el brillante libro » Vivir sin jefe» de Sergio Fernández. que indudablemente recomiendo leer a todo el mundo.

«Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace en menos tiempo de lo esperado.

Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.

Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, pero que no pierde de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.

Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.

Me gusta la gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente; a éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no fallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente que trabaja por resultados. Con gente como esa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido».

¿Quieres emprender en franquicia?, Nosotros podemos ayudarte:

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