El éxito de telepizza

Sí, esta es una historia de una gran cadena de restauración multinacional que comenzó como un pequeño negocio en un barrio de Madrid.

Una historia de un emprendedor que decidió dar un giro a su vida y meterse en un sector que no conocía.

Y también es la historia de una idea que, traída de otro lugar, logró ser pionera aquí y triunfar hasta convertirse en icónica.

Hablamos del negocio más emblemático en el sector de las pizzerías; de la primera empresa a la que se le ocurrió repartir comida a domicilio en España, el país de las largas sobremesas en los restaurantes; de aquella que decía que el secreto de su éxito estaba en la masa, aunque realmente residía en un estudiado proceso de crecimiento.

Por supuesto, esta es la historia de Telepizza.

¿Dónde esta el verdadero secreto en Telepizza?

Esta empresa española ha protagonizado uno de los mejores ejemplos de expansión, siguiendo un modelo de desarrollo en franquicia, hasta convertirse en un imperio que, aunque tuvo su momento de mayor esplendor a mediados de los 90 y ha pasado por momentos muy duros, más de 30 años después mantiene su posición.

Pero vamos por partes. ¿Qué nos gustaría destacar de esta historia?

Lo primero a su fundador.

Que no es italiano, no. Quien nos trajo la pizza a España es un cubano que vio en EEUU una buena idea y la hizo cuajar aquí.

D. Leopoldo Fernández Pujals

Leopoldo Fernández Pujals, que no se dedicaba a nada relacionado con la hostelería pues, por aquel entonces, era auditor en Johnson & Johnson, puso sus manos en la masa, nunca mejor dicho, y abrió a finales de los 80 un pequeño local de pizzas a domicilio en el madrileño Barrio del Pilar, con el apoyo de su hermano y un pequeño grupo de hosteleros.

Veterano de la Guerra de Vietnam

Unos inicios de sacrificio y trabajo duro

Cuando decimos que Leopoldo puso las manos en la masa, lo decimos en sentido literal.

Mientras de día se dedicaba a su trabajo en la multinacional, por las tardes y noches se ponía a crear y elaborar las pizzas de su pequeño negocio, que entonces se llamaba Pizza Phone y le había requerido una inversión de 350000 pesetas.

Años más tarde, llegaría a tener un valor en bolsa de 3000 millones de euros. Pero sigamos con la historia de aquel pequeño local de la calle Cochabamba y su dueño.

El éxito no se hizo esperar demasiado

Su novedoso concepto de reparto de pizzas a domicilio triunfó rápidamente.

Este cubano nacionalizado español, que por cierto se exilió de niño con su familia en Florida y es veterano de la guerra de Vietnam, tenía una idea clara: correr todo lo que pudiera para aprovechar la ventaja de haber salido el primero en la carrera.

Y así, dos años después, decidió abrir su segundo local en Madrid, ya con el nombre con el que su empresa se haría mundialmente conocida: Telepizza.

Un tiempo para crecer: la franquicia Telepizza.

Los siguientes meses marcaron definitivamente su carrera ascendente, con la apertura de tres locales propios y, aquí ya sí, entrando en juego el aprovechamiento de los beneficios que le podía reportar este modelo, inaugurando sus dos primeras franquicias.

telepizza franquicia

Su objetivo siempre fue una expansión rápida pero controlada, combinando negocios propios con el sistema de franquicias, que le permitía crecer sin asumir los gastos de cada nuevo local y bajo el cual se abrirían más de la mitad de los establecimientos de la marca.

A partir de aquí comienza la era dorada de la empresa, su camino de rosas, un crecimiento alucinante por la cantidad de locales abiertos en poco tiempo, llegando casi a 800 en poco más de una década, repartidos por toda España y varios países del extranjero.

El concepto gustaba, los clientes llegaban y cada vez más nuevos emprendedores se animaban a abrir su Telepizza, bajo el paraguas de una fórmula que se había revelado exitosa allá donde fuera.

Durante este periodo Telepizza se convirtió en un verdadero gigante, fagocitando a la competencia y construyendo su propio holding, con la apertura de fábricas propias y la compra de proveedores.

Zozobra y venta

En todo este vertiginoso recorrido también hubo sus más y sus menos, peleas entre hermanos, abandono forzado y retorno de Fernández Pujals, cambios en el accionariado y una salida a Bolsa que marcaría un antes y un después en la historia de la empresa, haciéndola más vulnerable.

Poco tiempo después, habiendo dejado Telepizza como líder indiscutible del sector en España y asentado su proceso de internacionalización, acaba en 1999 la etapa de Leopoldo Fernández Pujals, que vende toda su participación a Pedro y Fernando Ballvé (dueños de Campofrío) y a Aldo y José Carlos Olcese (Telechef).

A nuestro incansable emprendedor todavía le esperarían nuevos éxitos empresariales, como la adquisición y venta de Jazztel, convirtiéndose en el único español que ha colocado dos empresas en el Ibex -35 y siendo uno de los hombres más ricos de nuestro país.

Los tiempos más difíciles de Telepizza

Pero volvamos a nuestra conocida cadena de pizzerías, que en la siguiente década viviría los momentos más duros, debido al éxito desigual en las aperturas en el extranjero, a la crisis económica y a la acumulación de una deuda, que ahogaría a una empresa que veía lejanos sus años de esplendor.

Cierto es que los beneficios de Telepizza nunca dejaron de crecer, pero tal como entraban se iban en pagar una deuda descomunal, donde la intervención de fondos buitre tuvo mucho que ver.

Y así, atosigada, caminaba la que nunca dejó de ser líder de su sector hasta una nueva salida a bolsa en 2016, tras un largo periodo fuera del parqué, y la entrada de Pablo Juantegui como nuevo presidente, que ha sido capaz de devolverle a la empresa el lustre perdido.

Hoy en día, más de 30 años después de su nacimiento, Telepizza maneja cifras que ninguna otra empresa en España ha logrado por el momento.

Con más de 1600 tiendas abiertas, de las cuales un millar son franquicias, y presencia en más de 20 países, durante el año 2017 triplicó su beneficio, con una cifra de negocio récord, y redujo drásticamente su deuda.

Y aunque en el primer semestre de este año se produjo un descenso en el beneficio neto, debido principalmente a los costes de su alianza con Pizza Hut, sus previsiones para el futuro son halagüeñas.

Telepizza gana la partida

Y es que Telepizza, a pesar de las marejadas, ha sabido mantenerse, preservando su idea inicial de negocio que tanto la ha identificado, mientras ha sido valiente innovando (con éxito dispar en sus propuestas pero siempre con ganas de sorprender) y audaz a la hora de adaptarse a las necesidades de digitalización y a los nuevos gustos y tendencias de su clientela.

reparto de pizza con drones
Drones para repartir pizza

Y todo ello con una contundente vocación de crecimiento que la ha llevado a convertirse en la primera cadena de pizzerías no americana del mundo. Ahí es nada.

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