Desperdicio de alimentos

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La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) asegura que, cada año, se desperdician un total de 1.300 millones de toneladas de comida, un tercio de la comida que se produce a nivel mundial acaba en la basura.

Al tirar toda esta comida a la basura estamos tirando también todos los recursos empleados para producirla como puede ser el trabajo de un agricultor, el agua, etc.

Por eso, cada vez hay más empresas de restauración que están implementando políticas dirigidas a gestionar correctamente el desperdicio de sus restaurantes.

Te hemos recogido aquí algunos de los ejemplos más significativos:

Los principales movimientos «desperdicio CERO»

Existen movimientos, grandes superficies y negocios de restauración que ya están implementando medidas y tomando nuevos hábitos en su día a día como pueden ser:

  • Tener en cuenta el proceso de producción,
  • El transporte de los alimentos que compran y
  • El tratamiento que se le da a estos alimentos hasta el momento de su consumo, incluso después de ser servidos.

Podemos citar movimientos como MARES Madrid, un proyecto de transformación urbana que trabaja a través de la economía social y solidaria con programas de asesoramiento técnico a profesionales sobre sostenibilidad en el sector alimentario.

como gestionar el desperdicio en mi restaurante

 

Otro movimiento es #Lacomidanosetira, que llegó a España hace poco más de un año y que cuenta con más de 9 millones de usuarios en su aplicación Too Good To Go. Esta app ayuda a establecimientos relacionados con la alimentación y hostelería a vender el exceso de alimento diario a un precio muy inferior al que lo habrían vendido en sus establecimientos pero que, en cualquier caso, habría sido tirado a la basura.

La lucha por preservar el medio ambiente, reducir el desperdicio de alimentos y las emisiones CO2 son sus objetivos.

A finales del pasado mes de abril, se llevó a cabo la campaña “Stop Food Waste Day”, impulsada por la compañía de servicios de restauración Compass Group en EE.UU. en 2017 y que, en esta convocatoria, se celebró en 37 países en todo el mundo. En España sumó 50 centros de trabajo, compañías e instituciones.

La finalidad de esta campaña es la concienciación, tanto de consumidores como de empresas, sobre la necesidad de acabar con los desperdicios alimentarios. Entre otras cifras, señalan que, si el desperdicio de comida fuese un país, sería el tercer productor de emisiones de gases de efecto invernadero más grande del mundo.

Makro, organización mayorista de productos alimenticios y no alimenticios con más de 50 años de experiencia en el mercado mundial también ha querido plantarle cara al desperdicio alimentario y ha puesto en marcha su propia acción bajo el nombre “Frutas y verduras perfectamente imperfectas”.

El objetivo, en este caso, es incentivar el consumo de frutas y verduras cuya forma es distinta o menos atractiva, pero con las mismas propiedades, sabor y calidad que aquellas que, en apariencia, son perfectas.

Para ello, ofrece un surtido compuesto de distintas frutas y verduras como naranjas, limones aguacates, pimientos, calabacines o berenjenas con una reducción de precio de hasta el 50%, todo ello enmarcado en su estrategia de responsabilidad social corporativa (RSC).

Starbucks es otra empresa muy conocida que decidió donar el 100% de lo que no vendiesen en sus más de 7000 cafeterías situadas en Estados Unidos al considerar que todo aquello que tiraban a la basura podía alimentar a alguien que lo necesitase.

Hemos hablado de empresas conocidas, pero existen otras muchas empresas, tal vez, más pequeñas y menos conocidas que también están trabajando en este sentido. Hace tiempo que podemos ver cómo restaurantes de comida casera donde sirven su menú diario preparan a sus clientas las sobras en envases para llevar.

También hay clientes que pagan su menú completo, comen uno de los dos platos y el otro se lo llevan.

¿Tiramos mucha comida en España?

En España desperdicia un total de 7,7 millones de toneladas de comida al año convirtiéndose en el séptimo país de la UE con mayor cantidad de comida desperdiciada.

Actualmente, cada vez hay más concienciación sobre este problema y muchísimas personas ya están tomando acción al respecto partiendo de las propias Naciones Unidas y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible que trabajan para garantizar un consumo y producción responsable y sostenible para evitar que todas estas toneladas de alimento acaben en la basura.

Los alimentos pueden acabar desechados no solo porque después de ser comprados no se dé el uso correspondiente y se terminen estropeando en la nevera, sino que también puede darse el caso de que se vean dañados durante la producción, la recolección, el transporte, la exposición y venta y, por supuesto, en los centros de restauración, colegios, centros hospitalarios, domicilios particulares, etc…

El objetivo es reducir un 50% el volumen de desperdicios de alimentos para el 2030.

Con esto no solo se conseguiría optimizar la producción y reducir el desperdicio de alimentos sino gestionar todos los recursos y minimizar el impacto negativo al medio ambiente.

Según datos de la OCU, el 73% de los españoles ya están tomando medidas al respecto por motivos éticos o de sostenibilidad, pero no solo los ciudadanos a nivel individual, sino que este sentimiento se está extendiendo.

En marzo, el Parlamento de Cataluña dio el visto bueno a la tramitación de una proposición de ley presentada por el grupo PSC-Units para reducir el malgasto de alimentos.

La norma facilitaría precisamente lo que apuntamos antes, que los clientes se puedan llevar la comida que les sobre en un restaurante.

Además, prohibirían a los establecimientos tirar alimentos que hayan superado la fecha de consumo preferente y exigirían en los concursos públicos que los servicios que gestionan alimentos incluyan cláusulas contra el malgasto.

Como podéis apreciar, la tendencia es clara: Mejor gestión a la hora de pedir y comprar el alimento para consumo diario en establecimientos públicos, posibilidad de proporcionar al cliente el alimento sobrante para llevárselo, poner a disposición de personas necesitadas el alimento que sobre antes que tirarlo a la basura y pedir que las empresas incluyan medidas en su gestión interna sobre el tema.

¿Y tú? ¿Cómo estás contribuyendo a reducir el desperdicio de alimentos en tu restaurante?

¿Pones a disposición del cliente la posibilidad de llevarse el sobrante?

¿Qué haces con la comida que sobra?

¿Y con la que excede de la fecha de consumo recomendado?

¿Gestionas mejor la cesta de la compra de tu restaurante, bar o cafetería para evitar que la comida se estropee en el almacén y tener que tirarla?